QUIERO SER LA REINA DE UN CLUB NOCTURNO
¨CALLOWLAND
INFANT SCHOOL¨ estaba a tres calles de Jubilee Road, un lugar muy bonito en
Watford.
Casi siempre caminaba sola hasta la escuela o sino iba en coche con Roberto, un
chico Español que vivía cerca. Nos sentábamos en la parte trasera del coche
mirando revistas con chicas y chicos desnudos, cosa que es muy divertido cuando
tenes seis años.
No usábamos uniforme y el primer día todos se ponían lo mejor que tenían.
Mis medias tenían elástico y dibujos de peces. Eran bonitas comparadas con las
que usaba siempre.
Para ganar amigos, trataba de impresionarlos, generalmente con mentiras, solía
decirle a la gente que tenía un barco en el jardín de mi casa para aplastar el
pasto y que usaba lentes de contacto. Cuando mi maestra miraba mis ojos y podía
ver que lo que decía era mentira, yo le explicaba que no las veía porque cubrían
por completo mis ojos.
Siempre jugaba en el vecindario con Max, solíamos trepar para espiar los
jardines vecinos, yo era tan pequeña que podía entrar en lugares donde nadie
entraba.
Durante las vacaciones de verano, Max, Natalie y yo íbamos a España a visitar
a nuestra abuela. Papá normalmente se quedaba en casa y mamá venía con
nosotros.
Siempre salía con la abuela a buscar caracoles, era genial, yo solía
coleccionarlos en casa y ponerles nombres. Mi abuela los cocinaba, pero yo
odiaba cuando hacía eso, lo consideraba cruel y tapaba mis ojos cuando
ejecutaban al pobre animal mientras insultaba en mi mejor español.
Después de las vacaciones cuando llegábamos a casa, mamá solía llevarme al
trabajo con ella. Mientras ella trabajaba yo me paraba en una mesa frente a un
espejo pretendiendo ser Marline Dietrich o Rita Haywoth.
Había visto a Natalie en la escuela, en una obra de teatro personificando a una
ama de casa que se transforma en cantante de un club nocturno. Ella hacía un número
de jazz muy lento llamado ¨Quiero ser la reina del club nocturno¨. Está es la
canción que después yo cantaba imaginándome que había una gran audiencia mirándome.
Bueno, en realidad, sí alguien me hubiese mirado, solo hubiera visto una niña
con dientes de conejo.
La vida que yo quería, existía solo en viejos musicales como ¨CANTANDO BAJO
LA LLUVIA¨ o ¨ALTA SOCIEDAD¨.
Solía soñar con llegar a ser como GRACE KELLY o ANDREY HEPBURN e imaginaba que
las mujeres como ellas, eran hermosas hasta cuando se levantaban en la mañana.
A mi padre le encantaban los musicales antiguos, y los días de lluvia, veíamos
películas donde la gente ponía en marcha un show para salvar un teatro viejo.
Más tarde me enamoré del joven Elvis y Shona y yo, bailábamos alrededor del
comedor con nuestros bikinis.
Cuando pasó el tiempo dejé mi vieja escuela para ir a la ¨WALTER DE MERTON
JUNIOR SCHOOL¨ . Era una escuela mixta y allí fue la primera vez que me
encontré con Shona. Miré las uñas de sus dedos y estaban todas quebradas y
despintadas. Mi mamá decía que era por malnutrición, cosa que yo le dije al día
siguiente. La madre de Shona apareció en el colegio gritando ¨¡Mi hija no está
mal nutrida!... y papá tuvo que ir a explicar la situación.
Yo jugaba en el centro en la escuela de Netball y lo que tenía en peso, lo tenía
en rapidez. En mi foto grupal, estoy sentada en el centro, al lado mío está mi
amiga Sara. yo solía quedarme a dormir en su casa y hacíamos nuestros festines
con copos de chocolate.
Cuando tenía nueve años fui hacia la oficina del director y le pregunté si
podíamos hacer un pequeño concierto el viernes por la tarde. Actuábamos 5 de
nosotras y hacíamos nuestras propias performances mientras ensayábamos después
del almuerzo. La mayoría de las veces improvisábamos las líneas cuando olvidábamos
la letra, yo cantaba una canción de Renee y Renatto llamada ¨Salva tu amor¨
seguida de otra versión: ¨The goodship lollipop¨, normalmente yo hacía los
coros. La única vez que tuve que hablar en una obra de teatro fue en una de
extraterrestres que venían a la tierra. Mi papel era el de una chica alíen y
tenía que decir una sola línea mientras estaba sentada en una clase con niños
humanos. Entonces tenía que preguntar -¨¿Tiene la tierra un lado oscuro como
nosotros?¨- .
Practiqué esa linéa durante semanas, teniendo pánico por la gran noche, al
mismo tiempo que me preguntaba ¨¿cómo puedo ser famosa si sufro de pánico?¨.
Siempre fui muy creativa y en esos días solía escribir poemas y canciones. A
papá le encantaba escucharme cantar y creía que yo iba a ser una ¨CHICA
ESTRELLA¨, pero sabía que mamá nunca lo iba a aprobar.
Un domingo salimos de casa y fuimos a una agencia publicitaria en el norte de
Londres ¨Stella Greenfied¨ tenía una vieja casa de color verde con afiches de
obras teatrales en las paredes y millones de libros.
Stella usaba gordos anteojos que distorsionaban su mirada y una voz bastante
quebrada.
Yo tenía un pequeño vestido con una camisa color crema. Me saqué la chaqueta
y la coloqué detrás de mi silla. Stella me dijo que leyera un poema de uno de
sus libros, cosa que no hice muy bien y después canté ¨Quiero ser la reina
del club nocturno¨. Mi voz era mas tranquila y profunda y a Stella le gustó.
¨Bien hecho¨- me dijo, ¨Podemos lograr algo contigo¨. Ella quería ponerme
en un ¨Book¨ y mandarlo para el casting de la película ¨Annie¨. Volví a
casa en auto soñando con la fama, pero cuando llegué a casa y le conté a mamá
que sería una estrella del teatro, sabía que algo pasaría. Ella escuchaba con
sus manos en mi cintura y con sus ojos mirando firmemente a mi padre. ¨No
quiero tener una hija que termine como Judy Garland¨, me decía.
¨Pero mamá...¨.
¨no Geri, vos vas a ser maestra, ese es un buen trabajo¨...
¨¿y entonces Shirly Bassey?, ¿a ti te gusta, no?¨
¨Si, pero ella creció primero¨.
Mamá muchas veces me llevaba a conciertos de caridad en el ¨Rudolf Stainer
Hall¨ en Londres, al cual iban unos 50 chicos. Se llamaba ¨Las estrellas del
hoy y del mañana¨.
Mucho de los que actuaban eran miembros de escuelas de drama y cuando terminaba,
nos parábamos al lado de un piano y cantabamos ¨El sol saldrá mañana¨ de ¨Annie¨.
Yo no sabía la letra pero los otros chicos compraban cancioneros en la librería
del colegio de Watford. Iban a clases de danza y canto mientras yo pretendía
ser ¨la reina del club nocturno¨.
También participé en un sketch de teatro donde hacía de viento y tenía que
usar grandes alas. El mejor momento fue cuando tuve que bailar alrededor del
escenario haciendo el sonido de viento. Los otros chicos también estuvieron
fantásticos, incluido un chico que había participado en un comercial de T.V.
Con papá también hacíamos representaciones para la familia y los amigos.
Cuando la cortina se abría yo me paraba con una vestido rosa que iba desde el
cuello hasta los pies. El show empezaba con ¨Somos solo principiantes¨ y después
cantábamos ¨Nunca estamos totalmente vestidos sin una sonrisa¨ y ¨Mañana¨
de ¨Annie¨, y terminaba con ¨No hay mejor negocio que el negocio artístico¨.
Un tiempo después de eso, mamá y papá se separaron. No es tan simple como
coger tus cosas e irte. Cuatro meses antes de la separación, papá se pasaba
todo el tiempo tirado en la cama mirando T.V. y en navidad ocupaba ¨su¨ mitad
de la casa recostado en la cama de arriba mientras nosotros comíamos chips como
almuerzo navideño enfrente del cuarto de abajo.
Yo sabía que mamá no lo quería más. En esos momentos recordaba los juegos de
mi padre, como cuando me llevaba a caballito. Entonces imaginaba que él estaría
arriba, solo..., en el día de navidad. Nunca me sentí tan triste.
Pronto Max, Natalie y yo fuimos enviados con distintos amigos. Yo fui a la casa
de mi media hermana Karen. Tanto ella como mi medio hermano Paul habían dejado
la casa al mismo tiempo que yo nací. Karen estaba casada y tenía dos hijos y
vivían en un gran estado en Europa. No recuerdo bien cuanto tiempo viví con
ella, creo que fueron unas pocas semanas, pero se me hizo mucho más largo. Yo
la ayudaba a Karen a cambiar los pañales de su hija Mandy y también la ayudaba
con las tareas del hogar. Fue la primera vez en mi vida que tuve la experiencia
de sentir como era formar parte de una familia ¨normal¨.
Papá se había ido, se había mudado a un edificio en Garston, un pequeño
lugar en Watford. El edificio era gris y parecía que tocaba el cielo. Yo tenía
miedo de ir ahí sola. Había visto el edificio antes de que papá se mudara. Lo
visitaba una vez a la semana y limpiaba por él, lavaba la cocina, los
utensilios y siempre me aseguraba de que tuviese leche en la nevera. A veces me
quedaba a hacer la tarea y él me cocinaba o me hacía ensalada.
El hecho de que nuestros padres no se llevaban demasiado bien hizo que Max,
Natalie y yo crecieramos más unidos. Creo que yo empecé a crecer muy rápido.
Siempre idealicé a mi hermana Natalie y quise ser como ella, era hermosa, tenía
novio y grandes ojos marrones. Podía ir a bailar y ponerse maquillaje, yo era
su pequeña sombra.
Cuando Natalie trabajaba en la vaquería ¨John Miller¨ traté de ver sí me
daban un trabajo a mi también. Cuando tenía 16 años participó de un concurso
de belleza y salió segunda. ¡Dios! yo la envidiaba y todavía lo hago.
Los chicos eran un misterio para mi, todos estaban alrededor de Natalie como si
fuese un pote de miel. Era como un modelo para mi, hasta que descubrí a
Madonna, la chica material.
El sexo no era algo de lo que mi madre hablara habitualmente -¨Debes ser
cuidadosa con los chicos¨- decía. No más detalles, por esa razón, mi educación
sexual estaba limitada a charlas con mi hermana Natalie y las comunes charlas en
la escuela. Una vez descubrí un libro de Jackie Collins y lo guardé en
secreto. Los lugares donde lo hacían eran exóticos, lo que hizo que yo
imaginara que el sexo no ocurría en lugares tan ordinarios o mundanos como
Watford.
Cuando descubrí los mecanismos del sexo fue como un shock. Treinta alumnos de
¨Junior School¨ estábamos mirando un video sentados frente a la tele. Pensé
que era la única persona de la clase que no tenía ni la menor idea del tema.
Todos los chicos se veían tan tranquilos... aunque me di cuenta de que muchos
de ellos estaban asombrados durante el video. Después la señorita Flit, de
casi 30 años, que tenía cabello marrón rizado, preguntó si alguien tenía
alguna duda. Yo quería preguntarle algo pero no quería al mismo tiempo.
Finalmente tomé coraje: -¨Entonces para tener mellizos... ¿hay que hacerlo
dos veces?¨-. Todo el mundo se rió, fue muy embarazoso.
Mi primer encuentro directo con un chico fue con un amigo de Max, que debía
tener alrededor de 17 años. Para uno de sus cumpleaños, fui hasta su casa con
un paquete de bombones de licor como regalo. Él abrió la puerta y me dijo que
no le gustaba el licor, fue muy chocante.
Mi segundo amor antes de la adolescencia fue Adrian Moore que trabajaba durante
el verano en un negocio en Leavesden Road. Me vestí con una vestido de
leopardo, con una cartera blanca y mucho lápiz labial tratando de parecer mayor
-¨¿dónde vas?¨- preguntó mi mamá -¨voy solo a Woolqorths¨-.
Estuve toda la tarde parada fuera del negocio esperando ver a Adrian. Él no había
ido.
Cuando fue tiempo de dejar ¨Junior School¨ pasé a la ¨Watford Gilrs Grammar
School¨ siempre tratando de escaparme cuando mamá no me llevaba.
Max y Natalie habían ido a ¨Leggatts¨ una escuela donde había chicos pobres
de todos los estados.
Mamá pensaba que por mi comportamiento, en otra escuela podía no ser aceptada.
Yo quería ser mejor, pero suponía que si iba a ¨Leggatts¨, iba a ser la nena
tonta, con la hermosa hermana mayor.
¨Watford Girls Gramma School¨, estaba lleno de chicos cuyos padres no podían
enviarlos a un colegio privado. Creo que nunca podía olvidar que era pobre,
particularmente por la Sra. Case, la profesora de Ingles:
-¨¿ Sabes Geri que eres muy, muy, muy afortunada por estar aquí?¨- ella decía.
-¨Lo sé Sra. Case¨-
-¨¿sabes?¨-
-¨si¨-
El primer año traté de ser invisible mientras pensaba que tal vez me mudaría
a otra ciudad.
Usaba un blazer y corbata y tomaba el micro escolar todos los días desde el
final de Jubilee Road. Muchos de los chicos iban a Leggatts.
Un día las chicas más grandes hicieron una lista de talentos a la hora del
almuerzo. Sacando coraje, puse mi nombre debajo y canté ¨quiero ser la reina
del club nocturno¨. Salí segunda y esto me llevó a empezar la escuela de
teatro y tenía el rol principal en una obra que trataba de un chico que tenía
gran imaginación y algunas veces imaginaba cosas que se volvían realidad.
Después, en tercer año, tuve una fabulosa profesora de Inglés llamada Srta.
Medina que era parecida a Diana Rigg. Ella siempre quería que yo lea poemas en
clase porque le gustaba el sonido de mi voz.
Un día llegue a la escuela usando aparatos dentales y ella me dijo que leiera
como de costumbre:
¨por favor no, seño¨
¨Vamos Geri, tu puedes leer¨
Recité las primeras líneas y todos los chicos se rieron de mi.
¨¿Qué te han hecho?¨, dijo la Srta. Medina.
Pero ahí no termino el problema con mis aparatos. Tenían una banda metálica y
por las noches parecía de la serie Star Trek.
Una vez durante la hora del almuerzo, saqué mis aparatos para comer un sanwich
y los escondí bajo mi vestido, pero como una niña tonta, salté para agarrar
una pelota que habían arrojado y los perdí. -¨Esos aparatos me costaron 25 dólares¨
- dijo mamá, -¨y si los perdiste, no hay más¨-. Podía imaginarme viviendo
con los dientes torcidos por el resto de mis vida.
Después de notificar a la oficina de la escuela por la perdida de los aparatos,
fueron encontrados por una mujer que estaba paseando a su perro. La mujer los
encontró en la boca de su perro cuando llego a su casa. Pensé que no podía
volver a usarlos, pero a mi madre se le ocurrió otra idea. Hizo que los
desinfectara y que me los volviera a poner en la boca.
¡¿Por qué no podía ser como laura, la chica más hermosa de la escuela?!.
Después de ver la actuación de Laura, no quise participar más en obras de
teatro de la escuela, con los aparatos cada vez peor, sobre todo cuando la Srta.
Medina me hizo leer otro poema. Olvide la mitad de las líneas e invertí el
verso final que era el mismo que el de principio. La audiencia pensó que yo
volvería a empezar y nadie sabía que aplaudir.
Al día siguiente, en la clase de Inglés, me escondí debajo del escritorio
porque estaba avergonzada al haber decepcionado a mi profesora favorita.
Trataba de ver a papá una vez por semana. Iba a su apartamento a hacer la tarea
para que no se sintiera tan solo. El no se sentía como un padre, el era
simplemente un hombre viejo en mi vida que me daba dinero por limpiar su
apartamento. Era como un niño que imaginaba que el mundo daba vueltas alrededor
de él. Todo estaba sucio en su apartamento, hasta las estatuas de elefante que
coleccionaba y ponía en la puerta porque alguien le había dicho que le traerían
suerte.
Papá me iba a buscar al colegio y me llevaba a casa de alguna amiga. El fue
quien me llevo a ver mi primer película ¨Clash of the titans¨. Años después
descubrí que George Michael, un muchacho de Wartford, estaba trabajando en el
mismo cine sirviendo bebidas y vendiendo Popckons.
Mi relación con mamá se fue haciendo más difícil después del divorcio, o
puede ser porque yo ya era adolescente. Entonces empecé a escribir un diario:
Sábado 14 de diciembre de 1984
La otra noche llegué a las 10:30 p.m. de la casa de Charlotte. Mamá se volvió
loca y me castigó por 2 semanas. Ella nunca me escuchaba. No puedo esperar más
para irme de casa. Esa tarde cuando llamó Karen, salí para avisarle a Max y
mamá pensó que me estaba escapando y me dio un chillido. ¡La odio!, la he
ignorado desde ese momento.
Mamá puso un candado en el teléfono para que no pudiéramos hacer llamadas,
pero Max me enseño como podía marcar igual los números. Ella no podía
entender porqué las cuentas de teléfono eran tan altas, hasta que un día llegó
a casa y me pescó con las manos en la masa.
Otro día me pescó en la cocina con una botella de agua oxigenada de Natalie.
Mi pelo quedó rubio -¨¡¿Qué estás haciendo?!¨- dijo mientras me mostraba
la botella -¨¡qué chica tan tonta!¨-. Después de un agitado día de
trabajo, mamá no quería ni gastar energías en decirme nada. Lo único que me
decía cansada era: ¨¿Qué será lo próximo?¨.
Mi nuevo look, aumento mi mala reputación en la escuela. Yo era conocida como
¨la chica de cabello teñido, que usaba faldas cortas y delineador negro¨.
Los zapatos eran siempre demasiado grandes para mi, por eso tenía que usar
algodones o medias gruesas para que me quedaran bien.
A pesar de todo esto me hacía ver como una niña rebelde, raramente estaba
metida en problemas con mis superiores ya que trabajaba duro para pasar mis exámenes.
Cuando mis raíces oscuras empezaron a aparecer, fué una sorpresa ya que no había
leído las instrucciones de la botella de agua oxigenada, así que para
solucionar el problema, me puse otra vez y me convencí de que parecía nieve.
A los 14 me puse rulos. Mis amigas venían después del colegio con sombra rosa
o sinó dorada y azul, Natalie se había teñido de rubia y se había cortado el
pelo como Goerge Michael.
Debo admitir que en Watford, no había muchas cosas para hacer salvo ir al
parque o al teatro Odeon.
Todavía en esa época quería ser famosa. No sabía bien si quería ser
presentadora de T.V. , estrella de pop o actriz, pero sabía que cuando eso
sucediera, iba a comprar una gran casa, que iba a ser lo suficientemente grande
como para que mamá pudiera vivir en una punta y papá en la otra. De esa manera
yo podría vivir con los dos y ellos no tendrían la necesidad de verse.
En 1985 descubrí a Madonna. Los fans se quedaban durante días en la calle para
conseguir entradas para sus conciertos o miraban por la ventana del hotel. Ese
era mi sueño. Me quedé mirando un afiche en el cine de Watford por 20 minutos.
Allí estaba ella la chica material con jeans y un top. Arriba decía: ¨Buscando
desesperadamente a Susan¨.
¡No era justo!, yo era su fan número uno, sabía todas sus letras y sus ritmos
de baile y podía saber en qué sección de fotos había utilizado cada prenda,
pero sabía que no iba a poder ver su debut en la gran pantalla. La película
era apta para mayores de 15. Cualquier chica podía verse de 15 años, ¡pero yo
no!... ni siquiera me veía de 12. Todos mis amigos estaban allí adentro con
chicas más grandes de ¨Grammar School¨. Muchas de ellas habían ido por
segunda o tercera vez.
Obviamente traté de explicare esto a la señora que vendía los tickets. Le había
mostrado mi gran enciclopedia de Madonna y le dije que yo era muy adulta para mi
edad, pero ella fue tan dura como su propio cabello.
Yo le decía a todo el mundo que había visto el film, sobre todo a mis amigos y
compañeros del micro escolar. Una vez que estuve en casa, me puse un vestido
muy sexy de Natalie y me puse también un corpiño con un par de medias dentro
de él. Entonces me paré frente al espejo -¨no, no es suficiente, mejor otro
par de medias¨-. De repente tuve una idea mejor, ¡las medias de football de
Max!... perfecto.
Recogí mi cabello y me puse maquillaje. Entonces bajé las escaleras y llamé a
mamá: ¨- nunca van a dejarte entrar¨- dijo riéndose.
-¨¿me das dinero para popkorns por favor?¨-
Cuando llegué, la misma mujer de los tickets me miró, pero ahora con
delineador negro y lápiz labial.
- ¿Cuántos años tenés querida? -
- quince -
- No te ves de tú edad -
- Si que tengo quince, déjeme entrar -
En ese momento creí que me iba a hacer pis encima. Ella sabía que estaba
mintiendo, pero igual tomó mi dinero. Las luces se apagaron, miré a las otras
chicas más grandes de la escuela y sonreí triunfante.
Dos horas después salí bailando y cantando ¨Into the groove¨ con la más
grande sonrisa de satisfacción en mi cara. Misión cumplida.